estrés prolongado

¡No puedo más! consecuencias de un estrés prolongado y prevención del mismo.

Hoy en día es tremendamente habitual padecer estrés: el ritmo acelerado, preocupaciones del día a día, es un mal de nuestra sociedad actual.  Muchas veces no nos damos cuenta de que estamos gestionando mal nuestra energía hasta que llegamos a un punto de agotamiento extremo y "ya no podemos más".

El estrés es la antesala de los trastornos de ansiedad, por ello es importante reconocerlo y actuar antes de que la tensión acumulada provoque daños aún mayores en nuestro organismo y en nuestra salud emocional. Es normal vivir situaciones de estrés en el día a día, incluso es útil un cierto nivel de estrés para un rendimiento óptimo en determinadas situaciones. Pero un estrés excesivamente elevado y mantenido en el tiempo es contraproducente.

Como siempre el tema está en que haya un equilibrio y el estrés se presente en la dosis justa cuando lo necesitamos (punta de trabajo, una competición deportiva, una presentación en público, una negociación importante.. un moderado nivel de estrés es normal en éstas situaciones) 

Si la "dosis" de estrés es exagerada respecto a la situación estresante, más que ayudarnos nos bloquea (por ejemplo el pánico escénico), y si el estrés se mantiene de forma prolongada en el tiempo y estamos en "estado de alerta" contínuo también trae consecuencias negativas tanto físicas como psicológicas. Por lo tanto:

Estrés sí: pero en su dosis justa y sólo cuando lo necesitamos. 

 

El Estrés y el Cortisol:

Normalmente las células de nuestro cuerpo utilizan la mayor parte de su energía en actividades metabólicas, renovación y formación de nuevos tejidos. Pero cuando se produce una situación de alarma, que interpretamos como una amenaza, es decir, una situación de estrés, entonces nuestro cerebro ordena a las glándulas adrenales que liberen cortisol: una hormona glucocorticoide, es decir, que se encarga de regular las concentraciones de glucosa en el cuerpo para así alimentar a nuestros músculos con energía extra que sirva para responder a la "amenaza", los músculos se preparan para actuar ante el estrés, por ejemplo huyendo a toda carrera o atacando. Nuestra reacción fisiológica es la misma aunque la amenaza no sea "real" y el estrés se deba a un estímulo emocional, sobrecarga laboral, exceso de preocupaciones, etc.

En éste momento de estrés, las funciones anabólicas de recuperación, renovación y creación de tejidos se detienen, y el organismo cambia a metabolismo catabólico para resolver esa situación de emergencia.

Normalmente la situación de estrés es puntual, y una vez superada, los niveles hormonales y procesos fisiológicos vuelven a la normalidad.

Sin embargo es cada vez más frecuente en nuestro día a día situaciones de estrés prolongado, y aquí está el peligro: es entonces cuando se disparan los niveles de cortisol, y  para nuestro cerebro será prioritario conseguir glucosa "a cualquier precio": bien sea destruyendo tejidos, proteínas musculares, ácidos grasos, o cerrando la entrada de glucosa a lo otros tejidos. Un exceso continuado de Cortisol puede provocar un desequilibrio hormonal llamado Síndrome de Cushing. Para evitar caer en el estrés prolongado, como en el cuento del vaso de agua,hemos de aprender a soltar el vaso: buscar técnicas para no mantenerlo y evitar estar todo el día en estado de "alerta".

El estrés mantenido en el tiempo y sus consecuencias:

El estrés prolongado y los altos niveles de cortisol mantenidos en el tiempo provocan síntomas físicos y psíquicos, entre otros:

Síntomas psicológicos:

  • Decaimiento y apatía.
  • Irritabilidad constante.
  • Hipersensibilidad (accesos de llanto/tristeza incontrolada por ejemplo)
  • Sensación de "embotamiento" mental.

Síntomas físicos: 

  • Aumento de azucar en sangre.
  • Disminución de las defensas.
  • Agotamiento físico, cansancio.
  • Dolores de cabeza.
  • Hipertensión.
  • Calambres
  • Cambios en el apetito (aumento o disminución del mismo)
  • Problemas digestivos y gastrointestinales.
  • Pérdida de memoria.
  • Insomnio.

Pautas para controlar el estrés continuado:

  • Practicar deporte de forma regular. Si bien el deporte incrementa momentáneamente los niveles de cortisol, una vez finalizado el entrenamiento éste vuelve a su nivel habitual, y generamos además endorfinas. La práctica regular y una buena alimentación ayudan a equilibrar nuestro sistema hormonal.
  • Práctica de relajación y meditación: Este es el gran antídoto contra el estrés, la práctica de técnicas de relajación es altamente recomendable. Puedes probar con relajaciones guiadas, meditaciones, mindfuldness. Hoy existen incluso aplicaciones de móvil que ayudan a entrenarnos en relajación y meditación.
  • Dieta equilibrada: Lo fundamental es basar nuestra alimentación en alimentos naturales y evitar lo procesado, alimentos ricos en vitamina B y en triptofano, proteínas de alta calidad, ácidos grasos esenciales, carbohidratos complejos, vitaminas y minerales. Evitar el consumo de café, alcohol, edulcorantes, azúcar y harinas refinadas.
  • Buena higiene del Sueño: Llevar horarios regulares y procurar una buena higiene del sueño.
  • Racionalizar los pensamientos negativos: Muchas veces mantenemos nosotros mismos nuestro estrés mediante pensamientos negativos exagerados, preocupaciones constantes, autocríticas destructivas, miedos irracionales, etc. Hemos de analizar nuestro diálogo interno y equilibrar la forma en que nos hablamos. No se trata de "no preocuparse" se trata de no hacerlo en exceso y darle a las cosas el peso que merecen.
  • Llevar un diario: Escribir es tremendamente terapéutico, nos ayuda a ordenar nuestras ideas, a templar las emociones y ver las situaciones desde otra perspectiva, expresarnos y comunicarnos con nosotros mismos.
  • Cosas que nos suman: Bailar, charlar con amigos, promover momentos agradables que nos hagan liberar tensión.

 

Guía en Pdf: 

Desde el instituto de salud pública de Madrid, se ha elaborado una guía informativa sobre el estrés y la gestión del mismo. Podéis descargarla aquí de forma gratuita:

¿Vosotros qué técnicas utilizáis para "soltar lastre" y liberaros del estrés diario?

 

Paola Graziano.

Psicóloga.

Share Buttons

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
Posted in ansiedad, estrés, psicología and tagged .

Paola

Psicóloga y Psicoterapeuta.
Directora de Psicología Estratégica

5 Comments

  1. Interesante artículo. El estrés continuado es devastador. Es importante seguir buenas pautas y recomendaciones como las que plantea este artículo. Y buscar ayuda siempre que sea necesario.

  2. Gracias señorita Graziano por sus aportaciones, me han sido útiles en lo personal, y en mi profesión de maestro.

  3. Estimada Paola, muy interesante tu artículo sobre el estrés y es precisamente por el cual estoy atravesando en estos momentos. He cumplido hace muy poco 70 años de edad y en mi trabajo ya me han anunciado que mis servicios ya no son necesarios. Me ha costado mucho asimilar este duro golpe por la costumbre que tenía de levantarme temprano y salir todos los días, batallar con la locomoción, el metro y las personas para llegar a tiempo a mis labores. A partir del dia 1 de marzo ya no será necesario madrugar. Me levantaré y quedaré desocupado y pensando quizás que cosas para matar el tiempo. Tengo proyectos por cierto, pero antes de llevarlos acabo, necesitaré un descanso para sacudirme toda esta triste realidad que empezaré a vivir. Tu artículo me ha servido mucho, en especial las técnicas de relajación que bien aplicadas de seguro me ayudarán muchísimo a sacar este pesado lastre que cargo. Un abrazo querida amiga

    • Hola Germán, muchas gracias por tu comentario y compartir tu experiencia. Es absolutamente normal vivir con estrés cambios importantes en la vida, se abre un nuevo período para tí, estoy segura que esta nueva etapa traerá nuevas oportunidades a nivel personal y nuevas cosas por descubrir. Un gran abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *