1.¿De que hablamos cuando hablamos de Autoestima? ¿Donde está?

Pues eso, para empezar vamos a buscarla, a saber dónde está ¡que yo la vea! 

La Autoestima se ha vuelto muy popular, en un principio solamente los psicólogos hablábamos de ella: pero hoy es famosa y está en boca de todo el mundo, forma parte de nuestro lenguaje cotidiano.

¿De qué hablamos cuando hablamos de autoestima?

Cuando los psicólogos hablamos de autoestima, la entendemos dentro de una construcción dinámica y compleja que hace referencia a todos los aspectos implicados en la relación con nosotros mismos:

La Autoestima implica los sentimientos, opiniones, sensaciones y actitudes respecto a nosotros mismos.

Se desarrolla en la infancia y adolescencia, y puede variar a lo largo de la vida según las circunstancias y experiencias. Está influenciada por nuestros pensamientos, creencias, y experiencias. 

¿Dónde podemos encontrarla?

Pues justamente, como comentamos más arriba, la encontramos dentro de nosotros: en los pensamientos, creencias y sensaciones que tienen que ver con nosotros y que condicionan el cómo nos sentimos con nosotros mismos:

  • Autovaloraciones y Juicios sobre nosotros (positivos o negativos)
  • Autocrítica (constructiva o destructiva)
  •  Autoconfianza: creencia en mí mismo, considerarme fiable y confiar en mis capacidades y habilidades.
  • Autoaceptación: aceptarme sin cuestionarme o enjuiciarme

También se refleja en algunas acciones que se ven influenciadas por ella por ejemplo:

  • Autocuidado (cuidar mi cuerpo y mi salud)
  • Autorrespeto (hacerme valer frente a los demás y también en cómo me trato a mí mismo)
  • Asertividad en la comunicación
Finalmente también se percibe en los sentimientos que tenemos respecto a nosotros y que están asociados a esos pensamientos, creencias y valoraciones:
Podemos sentirnos orgullosos de nosotros mismos, satisfechos, relajados, contentos… o sentirnos angustiados, enfadados, frustrados, inseguros… 

Nuestros sentimientos dependerán de la «película que me cuente» respecto a mí mismo y a cómo perciba e interprete mis experiencias.

Relación sana conmigo mismo:

La relación con nosotros mismos es compleja, no puede reducirse simplemente al «amor propio», así como no podemos reducir la relación entre dos personas simplemente a lo mucho que se quieren: todos conocemos personas que se quieren mucho pero tienen entre ellos relaciones «tóxicas», se hacen daño y sufren a pesar del amor que sienten el uno por el otro.

Por eso aquí no hablaremos de autoestima «alta» o «baja» sino de una autoestima saludable vs. una autoestima afectada.

 Una autoestima afectada puede serlo tanto por «arriba» como por «abajo», es decir, el desequilibrio puede ser tanto por una visión muy distorsionada de nosotros mismos a la alza como a la baja. 

Por un lado tenemos pensamientos rígidos, egoísmo, egocentrismo, soberbia, orgullo excesivo, minusvaloración de los demás… etc. y por otro lado tenemos: inseguridades, autocrítica destructiva, sentimientos de inferioridad, vergüenza… etc.

En este taller nos centraremos en pautas para fomentar una relación sana con nosotros mismos.

La autoestima fluctúa, es normal. Pero que no te arrastre:

Todos tenemos momentos en los que nos sentimos mejor con nosotros mismos, y momentos en los que nos sentimos peor, es absolutamente normal. 

Las situaciones y experiencias pueden afectarnos: una separación, un desprecio, un conflicto con un amigo, una crítica, un fracaso en un proyecto laboral o personal… pueden afectar de forma negativa. Un reconocimiento, halagos, una meta conseguida.. puede afectarnos de manera positiva.

El problema se da cuando los «picos» de esta fluctuación son muy pronunciados, cuando esta oscilación más que hacernos fluctuar un poco nos revuelca y nos arrastra. 

Esto puede suceder tanto en lo bueno como en lo malo: si nos arrastra muy alto podemos dejarnos llevar por la soberbia, el pensamiento rígido de creernos los mejores, el egocentrismo… y si nos arrastra hacia abajo: en la tristeza, desesperanza, rabia hacia mí mismo y sufrimiento.

Ejercicio:
Autoestima bajo la lupa

Para trabajar la relación con nosotros mismos tenemos que hacer antes que nada un ejercicio de introspección, autobservación y autoexploración.

Reflexiona unos instantes:

¿Dónde puedes «ver» a tu autoestima? ¿En qué pensamientos, creencias o acciones se pone de manifiesto? ¿Cómo se muestra en distintas áreas de tu vida? ¿En qué contextos o situaciones se manifiesta de manera saludable? ¿dónde crees que hay «problemas de autoestima» en qué los ves?

Responde por escrito:

Cuando estoy mal conmigo mismo:

  • Puedo percibir mi autoestima afectada en los siguientes contextos o momentos de mi vida:
  • ¿Cómo son mis sensaciones y pensamientos respecto a mí mismo en esos contextos y momentos?

Los pensamientos que más me hacen sufrir:

  • Los pensamientos sobre mí mismo y las cosas que me digo que más me hacen sufrir son:

 

Cuando estoy bien conmigo mismo:

  • Puedo percibir mi autoestima sana en los siguientes contextos o momentos de mi vida:
  • ¿Cómo son mis sensaciones y pensamientos respecto a mí mismo en esos contextos y momentos?

Ejemplo:

En el video de la lección vemos los ejemplos de Susana, Pablo y Luis.

(Recordad que son casos ficticios, aunque basados en mi experiencia con casos similares )

Susana:

Su «problema de autoestima» tiene que ver con su autoimagen, sobre todo respecto a su físico. 

Pensamientos que le hacen sufrir:

  • Soy fea / gorda / poco atractiva
  •  No le gusto a los demás, les causo rechazo
  • La gente me juzga por mi aspecto  
  • No tengo «fuerza de voluntad»

Pablo:

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

Luis:

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

Resumen:

  • La autoestima se manifiesta en nuestros pensamientos, creencias y sentimientos respecto a nosotros mismos.
  • La autoestima forma parte de una dimensión compleja: la relación con nosotros mismos.
  • La autoestima puede fluctuar según nuestras vivencias.
  • Buscamos una relación sana con nosotros mismos (no simplemente "querernos más", sino querernos mejor. )
  • Para mejorar nuestra Autoestima debemos actuar sobre otros "autos": autoconocimiento, autoaceptación, autoconfianza...
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