cuento: el vaso de agua

El Vaso de Agua:

En una sesión grupal, la psicóloga en un momento dado levantó un vaso de agua.

Cuando todos esperaban oír la pregunta: “¿Está el vaso medio lleno o medio vacío?” , ella en lugar de ésto preguntó:

– ¿Cuánto pesa este vaso?

Las respuestas de los componentes del grupo variaron entre 200 y 250 gramos.

Pero la psicóloga respondió:

El peso absoluto no es importante, sino el percibido, porque dependerá de cuánto tiempo sostengo el vaso: Si lo sostengo durante 1 minuto, no es problema. Si lo sostengo 1 hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará.

El vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado y más difícil de soportar se vuelve. 

 

Después continuó diciendo:

 

Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellas un rato, no pasa nada. Si piensas en ellas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado e incapaz de hacer nada.

¡Acuérdate de soltar el vaso!

 

Reflexión:

A veces las preocupaciones se enquistan en nuestros pensamientos y no nos dejan centrarnos en las soluciones, en lo que sí podemos hacer. Preocuparnos en exceso y anclarnos en pensar en los problemas nos agota, absorbe nuestras energías y nos quita fuerzas para actuar, y para movilizarnos hacia soluciones. Está muy bien ser consciente de los problemas y tener presente las dificultades y los riesgos, pero llenar nuestra cabeza de preocupaciones durante mucho tiempo nos agota emocionalmente. ¿Sabéis soltar el vaso a tiempo?

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

11 comentarios en “El Vaso de Agua:”

  1. A VECES AHY QUE SABER SOLTAR Y DEJAR IR LAS COSAS, YA QUE SOLO NOS ESTA OCASIONANDO DAÑO A NOSOTROS MISMOS Y ALA GENTE QUE NOS RODEA.

  2. Hoy descubri este sitio y me encanto la refleccion del vaso de agua muchas veces tantos problemas ke tenemos no nos dejan avanzar esta refleccion me ayuda a mi a seguir adelante con mi vida y hecharle muchas ganas

  3. Saber soltarlo a tiempo, antes de que nos intoxique, de que nos agote emocionalmente es lo más sano, aunque en el día a día puede resultar difícil deshacerse de este tipo de preocupaciones, PERO NO IMPOSIBLE. Asi que a trabajar en ello¡¡¡¡¡

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.