¿Has pasado alguna vez por una Tormenta Emocional?

Suscríbete y descarga Gratis mi "Guía para entender y trabajar las Emociones" donde te doy pautas para navegar por tus emociones sin perder el rumbo:

Tus datos estarán bien cuidados.
guerra contra el coronavirus

Esto no es una guerra contra el coronavirus

El mapa no es el territorio:

Lo he comentado ya en muchas ocasiones, y me repito: la manera en la que nos contamos a nosotros mismos la realidad condiciona el cómo la sentimos.

Es algo que se trabaja bastante en terapia… “El mapa no es el territorio” Creamos en nuestra mente modelos de la realidad, “mapas” para explicarnos el terreno. 

Una misma realidad contada desde puntos de vista diferentes se convierte en historias diferentes (Como en el ejemplo de la película “Rashomon” que comentaba en este artículo sobre pensamientos negativos.)

Hemos de ser conscientes de las historias que nos contamos a nosotros mismos, y también de las historias que nos cuentan los demás: de cómo están “pintando” la realidad. Esto es especialmente importante respecto a las noticias e información que recibimos a través de los medios de comunicación y cómo tratan la información que nos dan.

Esto NO es una “guerra contra el coronavirus”

Respecto a este tema, hay algo que me está indignando mucho en estos días: el uso de analogías bélicas para hablar de la pandemia de Coronavirus.

Se habla del virus como un “enemigo invisible”, se habla de “lucha”, de “guerra”…
No es así, esto no es una guerra: es una pandemia vírica.

El virus es “el enemigo”, el “Malo”… el culpable de esto:

Un planteamiento en el que se define al virus como un “enemigo” hace que este se convierta en el “malo” de la película…  y como todo el mundo sabe en estos casos la CULPA siempre es del malo.

Pero no es así, un virus es un virus: no un ente malvado que pretende acabar con nosotros.

Lo que estamos viviendo es una pandemia vírica, y nos pilló poco preparados para afrontarla:

No estábamos preparados para algo así por muchas razones:

  • La poca importancia que se le ha dado al I+D (hablo de España)
  • Los recortes en Sanidad
  • El poner más la atención en la economía y los mercados a la hora de tomar decisiones políticas.
  • Nuestro orgullo como especie
  • Sesgos cognitivos

…y un largo etc. Esto se parece un poco al tema del cambio climático… no se toman medidas hasta que se nos viene encima.

No se trata ahora de buscar todas las causas, pero esto era algo que se sabía desde hace tiempo que podía pasar: nos lo avisó el SARS, el Ébola ..

Hay un video de una charla TED del año 2015 en la que Bill Gates habla de la importancia de estar preparados para un caso de pandemia, es interesante, esto lo decía hace un lustro, ojo, os lo dejo:

Ya se sabía del posible peligro pero no se actuó antes.

LA CULPA NO ES DEL VIRUS

NO ESTAMOS EN GUERRA

En un terremoto nadie habla de “guerra contra las placas tectónicas”. Es una tragedia. Punto.

Ante catástrofes naturales, tragedias o enfermedades, a veces podemos prevenir e intentar minimizar los daños, hacer lo que esté en nuestra mano, eso sí:

Al construir edificaciones en una zona sísmica se procura preparar las estructuras para aguantar sismos, usamos la tecnología aplicada a la arquitectura para crear materiales y estructuras que puedan soportar movimientos sísmicos. Se preparan planes de evacuación, se intenta medir y detectar movimientos sísmicos de antemano, incluso se hacen simulacros de terremoto para que todo el mundo sepa qué hacer si se da el caso.

Si sucede, es una tragedia, una catástrofe, pero intentamos estar preparados para afrontar lo que pueda pasar y así minimizar daños dentro de nuestras posibilidades.

Pero no estamos “en guerra contra la naturaleza”, ni los terremotos son enemigos que nos quieren exterminar y contra los que hay que luchar ¿me explico?

 

Ojo con las palabras que usamos:

Usar la metáfora de una batalla, con héroes, luchadores y enemigos.. puede estar bien para explicar esto a niños pequeños, pero no para dirigirse a adultos con un mínimo de sentido común y pensamiento crítico:

Los sanitarios son personas admirables, trabajan con una gran vocación por el bien común, los aplaudo..  Son los que más están padeciendo: están sobresaturados, no disponen de los recursos suficientes, están expuestos a mucha carga viral y corren mayores riesgos. Aun así tiran del carro, son valientes, profesionales, fieles a su juramento hipocrático. Pero no me gusta la comparación que se hace con heroicos soldados, hablamos de salud.. y un médico trabaja por la salud y por la preservar la vida (en una guerra se mata al enemigo)  el trabajo sanitario está lleno de amor y de compasión.

Son médicos, enfermeros, auxiliares, no soldados. Son gente de ciencia. Hemos de apoyarles. Ser conscientes de lo difícil de la situación, de sus padecimientos.

Es bueno que esto sirva para valorar más y mejor a estos profesionales, y a los transportistas, al personal de limpieza, a los que trabajan en supermercados, a los cuidadores… hace más visible la función importante que cumplen en la sociedad

Lo comenté ya en una newsletter. Ojo también con el tema de  los”Vencedores” de la enfermedad: Si decimos que alguien le “ganó” a la enfermedad, estamos convirtiendo a los fallecidos, a los que no la superaron, en “perdedores”.

La recuperación de una enfermedad es un proceso complejo, la actitud del enfermo es importante, si, pero uno de los muchos factores.

Hay que hacer lo que está en nuestra mano, pero hay cosas que no dependen de nosotros… En nuestra sociedad se tiende muchas veces a culpabilizar a los enfermos y responsabilizarlos tanto de su enfermedad como de su posterior recuperación (o no recuperación): si alguien padece un cáncer nos preguntamos si fumaba, si no se cuidaba lo suficiente, si comía mal, si estaba gordo o si no hacía suficiente ejercicio… algo habrá hecho “mal” para enfermar…

Buscamos una causa para lo que le pasó que tenga que ver con factores que él podía controlar, y normalmente ponemos la responsabilidad total en la persona: No nos equivoquemos, cuidarse es importante, pero hay gente que se cuida mucho y aun así tiene la mala suerte de enfermar, hay gente que quiere vivir y hace todo lo que está en su mano por recuperarse y aun así muere.

Tenemos que aceptar que nos puede “tocar”, aprender a vivir con incertidumbre y sabiendo que no podemos controlarlo todo.

Hacer lo que esté en nuestra mano, si, pero sabiendo que hay muchos factores implicados. Celebrar una sanación como “haber ganado al virus (o al cáncer, o a lo que sea)” hace sentir mal a los familiares de gente que ha fallecido, pues parece que los que no han sanado no han luchado lo suficiente, no eran “fuertes” lo suficiente,  han “perdido” esa batalla, son “perdedores”, “derrotados”… y esa visión no es compasiva ni empática con el dolor ajeno.

De hecho esto no lo he notado yo sola reflexionando, me lo han hecho notar, lo he visto trabajando el acompañamiento al duelo con personas que han perdido a seres queridos, y trabajando en terapia con gente con patologías graves, lo he escuchado en boca de gente que lo sufría en primera persona.

He visto  estos últimos días “mensajes motivadores” en los medios: enfermos que se han recuperado, sacados entre aplausos de la UCI, cuentan su historia y acaban con un “Esto se supera”… No señores, muchos lo superan, y otros no.

No, esto no es una guerra.

No hay vencedores, ni vencidos.

Es una pandemia.

No vamos a derrotar ni a aniquilar al virus: acabaremos conviviendo con él, como ha pasado con otros virus.

Está bien usar metáforas y cuentos para explicar a los niños lo que está pasando, pero nosotros seamos adultos y afrontemos las cosas como tales.

Basta de “Buenrrollismo” o de Positivismo ingenuo.

Basta de “balones fuera”, de simplificar las cosas, de no hacer una buena autocrítica, de buscar “culpables” fuera.

No nos creamos los cuentos que nos cuentan, ojo con las palabras que usamos. Tengamos sentido común y pensamiento crítico.

Esto también pasará, si, volveremos a la “normalidad”, aunque probablemente sea una normalidad diferente.

Ante la adversidad podemos desarrollar nuestra capacidad de resiliencia, aprender, crecer.

Ahora toca centrarnos en lo que Si podemos hacer, en nuestra área de influencia.

Quedarnos en casa, cuidarnos, prevenir. 

Espero que esta crisis mejore nuestro sistema de valores y prioridades como sociedad, soy optimista y confío que así será.

8 comentarios en “Esto no es una guerra contra el coronavirus”

  1. “Espero que esta crisis mejore nuestro sistema de valores y prioridades como sociedad, soy optimista y confío que así será.”
    Toda crisis se supera: gracias a personas altruistas, generosas y dispuestas a dar de sí lo mejor; personas que ejercen un gran impulso en nuestra humanidad, gracias a su dedicación, estudio y deseo de ver un mundo mejor.
    Mi queridísima Paola, no sólo eres optimista: eres este tipo de personas que busca darle orden al desorden habido sin buscar un culpable pero sí las causas que lo han provocado, no para condenarlo sino para darle una humana solución.
    ¡Gracias y felicidades por ello!

  2. No, no es una guerra! Es un momento crítico, de mucha movilización emocional por lo extraño y nuevo de la circunstancia.

    (– el enlace ha sido eliminado– no se permite colocar enlaces en los comentarios)

    Gracias!!!

  3. Quizás te preocupes por enfermarte, por cuánto tiempo durará la pandemia, y qué nos traerá el futuro. El exceso de información, los rumores y la información errónea pueden hacer que te sientas sin control y que no tengas claro qué hacer.

  4. Estoy totalmente de acuerdo con tus palabras. Coincido en que estamos cada vez más acostumbrados a dar una visión “simplificada”, “adulterada” cuando no malintencionada de las desgracias. Y me alegra leer opiniones en las cuales se reclame juicio crítico. Creo, en mi modesta opinión, que las emociones negativas son necesarias para avanzar. Tratemos de no enmascaraslas y aceptarlas.
    Mil gracias nuevamente!

    1. Jaguil Villanueva

      Saludos a todos(as)!
      Es grato leer opiniones centradas y bien planteadas. Si bien es cierto, lo que hoy conocemos como PNL es lo que a lo largo de la historia de la humanidad ha venido dándose de una manera u otra, quizás inconcientemente, hasta que se planteó y se le dió nombre. Hoy es muy sabido que “las palabras” que decimos o que oimos ejercen una gran influencia en toda nuestra psiquis, tanto a nivel mental como emocional, física y espiritual. Por lo tanto, debemos ser sumamente cuidadosos con lo que dejamos entrar y almacenar en nuestro cerebro a través de la audición (no en vano está escrito que “la fe viene por el oir…” Es como decir que lo que oyes terminas creyéndolo.)
      Felicito y agradezco profundamente a la autora, y todo aquel que toma su tiempor para leer y aprender. ¡Éxitos!
      Sigamos teniendo el cuidado necesario, no solo durante este periodo de pandemia viral sino aún cuando ésto termine. Definitivamente esta situación debe movernos a replantearnos muchas cosas.
      Salud, paz y amor.

      Teacher Jaguil Villanueva
      Panamá, República de Panamá, ciudad capital.

Responder a Marilulz Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.